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El Manifiesto de Lisboa impulsa una alianza sin precedentes por el AOVE y la salud
El documento reúne el consenso científico sobre los beneficios del aceite de oliva virgen extra para la salud.
olidemallorca.es 15/09/2026 - 12:48:03

El Manifiesto de Lisboa impulsa una alianza sin precedentes por el AOVE y la salud

La DO Oli de Mallorca es una de las más de 60 organizaciones de 18 países —entre universidades, centros de investigación, sociedades médicas, organizaciones agrarias, asociaciones industriales, entidades sectoriales y dos ministerios— que han suscrito ya el Manifiesto de Lisboa, promovido tras la celebración del Olive Oil World Congress 2026

El documento reúne el consenso científico sobre los beneficios del aceite de oliva virgen extra para la salud y busca trasladar esta evidencia a las políticas públicas y a la sociedad, con una vocación internacional

Este Manifiesto recoge el consenso científico sobre los beneficios del aceite de oliva virgen extra para la salud humana y hace un llamamiento a los gobiernos, las organizaciones internacionales y los sistemas sanitarios para que incorporen el aceite de oliva virgen extra en sus estrategias de salud pública destinadas a la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles.

El aceite de oliva virgen extra (AOVE) ocupa un lugar central en la dieta mediterránea, uno de los patrones alimentarios con mayor respaldo científico en la prevención de las enfermedades crónicas no transmisibles. El estudio PREDIMED asoció una dieta mediterránea enriquecida con AOVE con una reducción aproximada del 30 % del riesgo de infarto, ictus y muerte cardiovascular. Además, la EFSA reconoce que los polifenoles del aceite de oliva contribuyen a proteger el colesterol LDL frente al daño oxidativo.

A esta evidencia se suman sus compuestos fenólicos característicos, como el oleocantal y la oleaceína, estudiados por sus propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. La investigación también relaciona su consumo con un menor riesgo de algunos tipos de cáncer y diabetes tipo 2, además de apuntar a un potencial efecto neuroprotector, siempre dentro de una alimentación equilibrada y de las recomendaciones de ingesta de grasa.

Estos son algunos de los beneficios para la salud que recoge el Manifiesto de Lisboa, «Aceite de oliva virgen extra: evidencia científica para la salud global». El documento defiende un lugar preferente para el AOVE entre las fuentes de grasa de una dieta equilibrada, en línea con la evidencia científica disponible.

Impulsado tras la celebración del Olive Oil World Congress 2026, el Manifiesto reúne ya a más de 60 organizaciones de 18 países de cuatro continentes. Y ahora comienza una nueva etapa: pasar de la evidencia al compromiso y del compromiso a la acción, haciendo que el conocimiento científico sobre el AOVE tenga una mayor presencia en las decisiones y políticas relacionadas con la salud y la alimentación.

Entre los firmantes se encuentran universidades y centros de investigación, instituciones especializadas en nutrición y salud, organizaciones agrarias, asociaciones industriales y otras entidades vinculadas al sector del aceite de oliva, procedentes de España, Italia, Francia, Portugal, Brasil, Croacia y Túnez, además de representantes gubernamentales de Argelia y Pakistán.

Aunque la mayoría procede de la cuenca mediterránea, el respaldo se extiende también a Alemania, Países Bajos, Estados Unidos, Uruguay e Irán, reflejando el carácter internacional de una iniciativa que busca situar al AOVE como un alimento relevante para la salud más allá de los países tradicionalmente vinculados a su producción y consumo.

El respaldo al Manifiesto llega también desde el ámbito médico. Dos de las principales sociedades científicas de atención primaria en España, la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), figuran entre las entidades adheridas, junto a la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) y la Fundación Española de la Nutrición (FEN) y el Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA). Su apoyo tiene un valor especial, ya que los médicos de atención primaria son el primer punto de contacto de la población con el sistema sanitario y un cauce fundamental para trasladar la evidencia científica sobre alimentación a los pacientes.

Para Raúl Compés, presidente del Comité Organizador del Olive Oil World Congress, “el Manifiesto de Lisboa es un hito en la historia de la colaboración entre la ciencia, las instituciones y las empresas del sistema agroalimentario. El consenso científico sobre las propiedades beneficiosas del AOVE para la salud y la nutrición humana es la base sobre la que se deben construir las estrategias privadas y las políticas públicas en este sector. A partir de esta evidencia compartida, las perspectivas para la producción de aceite de oliva a nivel global reciben un gran impulso”.

Del manifiesto a la acción

Los firmantes se comprometen a trasladar el documento al ámbito nacional: cada organización lo presentará ante su gobierno, su sistema sanitario y las autoridades competentes de su país, así como ante los organismos internacionales, con el objetivo de impulsar una posición coordinada en los territorios representados.

En paralelo, el Olive Oil World Congress, como promotor de la iniciativa, trasladará formalmente el Manifiesto a la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), organismos a los que el Manifiesto pide que reconozcan oficialmente el AOVE como un alimento funcional de importancia para la salud pública mundial. Los firmantes defienden, además, la dieta mediterránea como un modelo alimentario saludable, sostenible y accesible.

Este compromiso institucional se traduce también en actuaciones concretas. En el ámbito de las políticas alimentarias, las organizaciones adheridas abogarán por la revisión de las guías dietéticas nacionales e internacionales para que incluyan recomendaciones específicas y cuantificadas de consumo de AOVE, siempre dentro de los límites de ingesta total de grasa. Asimismo, colaborarán con las autoridades públicas para promover su presencia en hospitales, residencias, comedores escolares y centros de atención primaria.

En investigación y formación, impulsarán una mayor financiación de estudios de calidad en neuroprotección,

prevención del cáncer, salud metabólica y longevidad saludable, así como la formación de médicos, enfermeros, dietistas, nutricionistas y farmacéuticos sobre los beneficios del AOVE y los criterios de calidad que los condicionan.

La acción se extiende también a la calidad y la información. Los firmantes apoyarán mecanismos de control, autenticidad y trazabilidad que garanticen que el aceite conserva sus compuestos bioactivos, con especial atención al contenido en polifenoles, y promoverán una comunicación rigurosa y basada en la evidencia, incluida la información sobre polifenoles en el etiquetado. También presentarán el AOVE como una «grasa de elección» adaptable a cualquier tradición culinaria y contribuirán a combatir la desinformación sobre las grasas de la dieta. El documento prevé, por último, reforzar la cooperación entre centros de investigación, universidades y organismos de salud pública, así como entre las propias organizaciones firmantes.

El Manifiesto de Lisboa permanece abierto a nuevas adhesiones y puede consultarse en este enlace. La segunda edición del Olive Oil World Congress deja así una hoja de ruta común para reforzar el papel del AOVE en las políticas de alimentación y salud.

 

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